El taller de Lucía: descubrir la lavanda que no cansa
Lucía probó lavanda con tomillo y se cansaba en treinta minutos. Ajustamos la dosis, cambiamos a lavandín brillante y sumamos pera acuosa casi imperceptible. De repente la mezcla respiró; su estudio quedó sereno, y su gato, curioso, decidió dormir cerca.